Que sabes sobre…LA LUMBALGIA.

Hoy voy a hablaros sobre una de las dolencias más comunes relacionadas con nuestra espalda… la lumbalgia. La espalda es el tronco del árbol; está constituida por vértebras y sus articulaciones y por un sistema de sujeción formado por músculos y ligamentos.

Tenemos de 33-35 vértebras. La forma de éstas depende según sea su localización, siendo las lumbares las más fuertes ya que es aquí donde tenemos el centro de gravedad.

Los discos, son una almohadilla cartilaginosa que se encuentra entre dos vertebras, compuesta por dos partes, una periférica, de cartílago duro y fibroso y otra parte central o núcleo, de cartílago blando y gelatinoso. Su función es amortiguar los movimientos de las vértebras.

Los ligamentos, sujetan, dan rigidez y solidez a la espalda.

Los músculos, están por encima de los ligamentos, permiten que la espalda se mantenga derecha y pueda moverse.

La zona lumbar se encuentra en la parte posterior del abdomen y está compuesta por 5 vertebras. Anatómicamente es la transición entre zona dorsal y la pelvis, ligeramente curvada hacia atrás, (mas en las mujeres) y es el origen de muchos dolores.

La región lumbar es fundamental para el mantenimiento de la estática vertebral.

La lumbalgia es el dolor más frecuente de espalda.

Según las estadísticas las 3/4 partes de la población han padecido alguna vez un episodio de dolor de espalda intenso. El dolor de espalda aparece, en la mayoría de los casos, como el resultado de una falta de equilibrio y coordinación entre la fuerza y la flexibilidad mostrada por los músculos de la parte dorsal del tronco y la exhibida por la parte anterior, abdominal, en el momento de elevar un peso, de mantener una posición incorrecta o, simplemente, como consecuencia de una sobrecarga de tipo mecánico. Si buscamos explicaciones a estos datos alarmantes encontraremos las siguientes causas:

1. Falta de movimiento como consecuencia de nuestra vida tecnificada que deriva en una debilidad muscular.

2. Mantenimiento de posturas incorrectas y realización de movimientos unilaterales (dormir mal, sentarse incorrectamente, utilizar siempre los mismos grupos musculares en detrimento de sus antagonistas).

3. Pautas de movimiento erróneas que requieren un esfuerzo excesivo (calzado inadecuado, trabajo en casa en posturas inadecuadas como planchar, fregar, pasar la aspiradora, ponerse de puntillas para alcanzar un objeto…)

4. Recordar que a partir de los 20 años se produce un proceso degenerativo en los discos intervertebrales que pueden ser combatidos con una musculatura adecuada y correctamente tonificada.

5. Por último trastornos psicosomáticos, los esfuerzos psíquicos y el estrés hacen que la espalda se contraiga.

Para prevenir este tipo de molestias o limitaciones es fundamental ejercitar regularmente los músculos de la columna y del dorso, ya que su función principal es la de mantener una correcta posición corporal y participar de una manera muy activa en el control de los movimientos, de carácter excéntrico, del tronco sobre la pelvis. A causa de las características dinámicas de este tipo de movimientos no es extraño que la lumbalgia y, en general, las molestias de los músculos relacionados con la columna vertebral, aparezcan con especial frecuencia en las personas con sobrepeso y/o en baja forma física.

La práctica de ejercicios de estiramiento, además de mejorar directamente el funcionamiento del sistema músculo-esquelético del organismo, también previene los dolores de espalda. La capacidad preventiva de estos ejercicios es evidente. Con la práctica, los ejercicios suaves de estiramiento alivian los músculos, tendones y articulaciones doloridos, tanto en general como individualmente, zona por zona. La mayor parte de los dolores de espalda es consecuencia de la acción desequilibrada de los músculos sobre el tronco, la cabeza, los hombros, la pelvis y los muslos.

CONSEJOS PARA EVITAR PROBLEMAS DE ESPALDA:

EJERCICIO NUNCA DEBES ES CORRECTO
Coger un objeto Inclinarte hacia adelante sin doblar las rodillas Flexionar las rodillas con la espalda recta
Levantarse de la cama Levantarte de golpe Sacar las piernas de lado y apoyar un brazo para ayudar a levantarse
Llevar mochilas o bolso Colgarlo de un lado Repartir el peso en las dos manos o ambos hombros.
Levantar un peso del suelo Doblar la espalda Flexionar las rodillas, acercarte el peso lo más posible y hacer el esfuerzo con las piernas
Conducir un coche Estar muy alejado del volante y sin apoyar la espalda en el asiento Acerca el asiento al volante
Dormir Usar almohadas grandes y colchones blandos Usa almohadas anatómicas o delgadas y colchones adecuados
Montar en bicicleta Llevar una bici de talla grande nos obliga a estirar los brazos para llegar al manillar o levantar la cabeza de forma antinatural Elija siempre su talla correcta y mantén una postura natural y relajada sin crear tensiones en brazos y cuello
Correr Llevar una postura rígida y en tensión como si te pasaran control Llevar una postura natural con la cabeza al frente y los brazos relajados y complementa con abdominales para fortaleces la espalda.
Musculación Levantar pesos excesivos y sin protección de espalda Elegir las pesas adecuadas y lleva un cinturón-faja lumbar para evitar lesiones

Autor: Marta Paco

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