Ciclo-Indoor. Vigila tu postura

Todos sabemos o deberiamos saber que una mala postura sobre la bicicleta favorece la aparición de diverso tipo de lesiones. Hoy os facilitamos las claves para que disfruteis de esta disciplina sin riesgos y por mucho tiempo:

1. Sillin

En principio, el sillín se coloca a la altura de la cadera estando de pie al lado de la bici.

Sentado, se apoya el talon del pie en el pedal y la rodilla debe quedar completamente extendida en el punto más bajo de la rotacion (imaginando un reloj, a las 6 h).

Pedaleando la rodilla no llega a extenderse completamente.

2. Manillar.

Cuanto más bajo está el manillar más tensión soportará la zona lumbar y el cuello.

No existe una altura ideal para cada persona, esta posición irá en función de la experiencia.

3. Distancia entre sillín y manillar.

La distancia entre sillín y el manillar está en función de la longitud del tronco del ciclista pero se puede utilizar como medida estándar la distancia desde el codo hasta la punta de los dedos con la mano extendida.

Esta distancia debe permitir que con la bielas paralelas al suelo (a las 9 y cuarto) la rótula más adelantada está en línea con el eje del pedal.

Errores más frecuentes

Sillín demasiado bajo. Se puede producir dolor o molestia en la parte anterior de la rodilla, al forzar una mayor flexión se produce una mayor tensión en la rótula.

Sillín demasiado alto. Sobreextender las piernas puede producir tendinitis en el tendón de Aquiles y sobrecargas en la espalda (zona lumbar y cadera).

Sillín demasiado adelantado. Esto supone además de incomodidad al pedalear, tensión en la parte inferior de la espalda y los glúteos.

Sillín demasiado retrasado. Cuando las piernas se estiran excesivamente ocurre lo mismo que si el sillín está demasiado alto, riesgo de sobrecarga en el tendón de Aquiles y en la parte inferior de la espalda.

Manillar demasiado bajo. La altura del manillar depende o varia en función de la experiencia y de la condición física del ciclista pero la colocación del manillar muy bajo implica de forma más intensa a los músculos de la espalda y a los extensores de brazo (tríceps) en los cambios de peso.

Recuerda realizar siempre un adecuado calentamiento y estirar dinámicamente durante el calentamiento y estáticamente (streching) al final de la sesión.

Autor: M.Quintanilla

Via: Parasaber.com

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